
Aunque parezca ridiculo, hoy, como muchas veces, me puse a pensar en el lugar en donde creci, en la parte bonita de los Barrios del Sur de la capital.
Recordar con cariño aquellos parque en donde nos raspabamos las rodillas aprendiendo a montar bicicleta, o a patinar, o aquella vecina que siempre me gusto, pero nunca tuve el valor de decirle nada. Las señoras del barrio, con quien aprendi a tener una afinidad selectiva.
El hueco en la calle al puro frente de la casa.
El perro que se metia en todos los jardines.
Las vecina que tenian 4 o 5 años, y hoy las veo en el facebook, y son unas ricas.
El chino del frente.
Caballo de coche.
Morita.
Don Apodemio.
Como la vida dio vueltas, y como aun hoy, me escapo de vez en cuando al barrio a caminar por las calles que me vieron crecer. Pero ya nadie me reconoce, aun menos cuando paso por ahi, lleno de tatuajes, fumandome un cigarro, y sin saludar a nadie.
Solo me queda un recuerdo de un lugar que alguna vez llame hogar, y que no es mas que unas cuantas calles, llenas de ese perfume de casas nuevas, de condominios recien hechos, y sin aquel aire de amigos inseparables, de los que la vida me enseño que no eran tan inseparables, ni eran tan amigos.
No se porque pienso en el barrio, ni en aquella fulana que me tenia como loco, que vivia diagonal a la casa; talvez es solo mazoquismo, talvez es solo sentido de pertenencia, talves es solo estupidez.

2 comentarios:
los barrios del sur !! Son toda ! Yo estuve hasta tercer grado en la escuela del porve, en desampa, y despues por el bosque en san fra. Buenas letras mae !! y gracias por visitar el blog mop !
Toa!
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