Esta semana, mi hermana S cumplio años. Ese dia no la logre ver, pero hable con ella en la mañana y en la tarde.
Durante el dia me puse a recordar cuando eramos niños,(nosotros somos 4 hermanos, muy seguidos, nuestra niñez la vivimos juntos, la adolescencia, y hoy en dia, nuestra vida de adultos jovenes, al mismo tiempo), y empece a remontarme en nuestros juegos de infantes por las calles del Barrio, en Zapote, de cuando andabamos en bicicleta, de cuando mi abuela nos llevaba al parque a que nos cansaramos mientras ella nos veia, de los paseos los sabados o domingos a la sabana, del tirarse de cartones desde la "montaña" del Parque de la Paz, de las idas a la playa de cuando en cuando
Como es la vida de ciclica. Ahora ella esta empezando a criar su hijos, empieza a descubrir sus personalidades, los lleva a jugar, los lleva a mi casa para que los abuelos se entretengan, justo a como mi mama nos llevaba a la casa de los familiares para que nos vieran.
Cada vez que recuerdo mis primeros años, siento que un nudo se forma en mi garganta, me cuesta hablarlo, talvez porque fui feliz, talvez porque en ese momento estaba completo, talvez porque era feliz, talvez porque ahorita no lo soy...
Yo quisiera saber, continuaba diciendo en voz muy baja, voz de misterio, si hay alguien capaz de explicarme por qué se experimenta aquí, en este sitio, esta nostalgia, nostalgia que he sentido todos los días de mi vida y que se insinúa en el pecho de todos los moradores de la isla. Yo quisiera saber si alguno ha comprendido que esta languidez proviene, simplemente, de que la isla entera es una mariposa que suspira por sus alas... Selma Lagerlof
Fotografia de Rob y Zaida.

3 comentarios:
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No hay distancia más dulce
que la que va de tus cejas a tus labios
ni recorrido con más vértigo
que ir cayendo de tu cuello hacia tus senos.
No hay espacio más anhelado
que el declive de tu vientre
o la cantera de tus sueños.
No hay guarida más acogedora que tus manos
ni resguardo que supere la firmeza de tu abrazo.
No hay distancia, estás aquí.
Bolaños.
hey, gracias por seguir siguiéndome, me gusta tu blog, me gusta como te proyectas. Un abrazo!
Muchas veces pienso, que el sentido de la niñez, aparte de todo ese rollo del aprendizaje, es poder recordarla como adulto.
Ahí es cuando la niñez adquiere todo el sentido.
Si no pudiésemos recordarla, la niñez sería una patata de crueldad y belleza, de felicidades y miedos todo reliados, y mucho aprendizaje, mucho... ¿y para qué?, si al final todo es medio mentira y ser adulto es desaprender.
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