
En estas ultimas semanas, mi querida tia A se esta despidiendo de este mundo. Un cancer la esta consumiendo.
Ayer domingo fui a visitarla, y contemple en sus ojos paz. Vi en ella el agradecimiento al Señor, a la vida, a sus hijos, a sus 7 hermanas que han estado cuidandola desde que salio de una operacion delicadisima, en donde le extirparon gran parte del intestino.
Converse con ella muy poco, a eso de las 4 de la tarde habia entrado en una crisis y casi se va. Como a las 7pm me fui para mi casa con mi hermana; me dijo que se sentia muy en paz con la vida, se sentia lista para partir. Hace unos meses, despues de la operacion, decidio quedarse definitivamente en la casa de mi bisabuela, no volver mas a su casa que en su momento le costo tanto adquirir, dice ella, que la desicion la tomo para terminar de desprenderse de lo material, y para que sus hijos siguieran su vida sin ella.
A usted lector (a) le juro que escribo estas palabras con lagrimas en los ojos. Me siento triste por este trago amargo que como familia estamos pasando, pero me siento a la vez tranquilo de saber que mi tia se esta yendo de este mundo como una mujer completa. Ella misma termino de heredar a sus dos hijos, pago su funeral, y en una de las ultimas veces que salio de la casa, compro la ropa con la que quiere ser enterrada.
Ayer en la mañana, una de sus hermanas la ayudo a bañarse, (tengo que mencionar que de las 8 mujeres, 4 son enfermeras) y mientras la ayudaba a bañarse, le agradecio de corazon por todo cuanto todas las hermanas habian hecho por ella en su enfermedad. Un agradecimiento sincero, lleno de amor de hermano, lleno de Dios.
Solo me resta orar para que su agonia no sea mas larga, para que la enfermedad se la termine de llevar, para que los que estamos aun aca no la veamos degastarse mas y mas, solo me resta pedir que la Paz Interior en la que ella se encuentra, nos alcance a los que nos tocara vivir su ausencia.
